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Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2005.

INSTRUCCIONES PARA EL PRÓXIMO MILENIO

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Andrés era un muchacho despierto, raramente dotado para las ciencias, tanto era así que los profesores habían recomendado a sus padres en más de una ocasión que lo inscribiesen en una de esas escuelas para superdotados donde, supuestamente, era más fácil dar una salida al raudal de potencialidades de las que disponía el niño. Su madre siempre había sido reacia a que su hijo se convirtiese en un "cerebrito" desprovisto de cualquier capacidad que no fuese la puramente intelectiva. Sentía un pánico atroz a que su hijo acabase siendo expuesto como el gorila albino que había en el zoológico de Barcelona, por eso siempre se negó. Andrés se encontraba la mayoría de las veces encerrado en el sótano de la casa, un lugar inhóspito que el muchacho había convertido en un laboratorio científico en el que, sin embargo, tenía prohibido realizar experimentos químicos después de un desafortunado incidente en el que, misteriosamente, saltó por los aires la mesa del despacho de su padre. Llevaba días enfrascado en una de sus investigaciones, apenas salía para comer y, cuando lo hacía, retornaba de inmediato a su cubículo como lo hace un zorro después de cazar. Manejaba piezas de ordenador, chips, teclados, placas base y pantallas con una maestría difícil de creer si no se le veía en acción. Hacía unos días había encontrado material abandonado junto a un antiguo edificio del Instituto de Ciencias. Durante días acarreó cajas y cajas que contenían montones de piezas y componentes electrónicos. Luego, con una paciencia de relojero, fue uniendo cada una de ellas y pronto se apercibió de la existencia de un archivo sin borrar dentro de la memoria del ordenador que acabara de montar. Estuvo horas y horas intentando acceder a la información que el creía de vital importancia por el lugar donde había sido encontrada. Creyó que podía tratarse de algún experimento sin finalizar que, probablemente, él terminaría, razón por la cual aplicando su ahínco finalmente logró acceder a la memoria y conectar el fichero. Su nombre era: INSTRUCCIONES PARA EL PRÓXIMO MILENIO. Intentó una y otra vez averiguar algo de aquel fichero pero cada vez que estaba a punto de poder acceder a la información, el ordenador que él mismo fabricara terminaba por desconectarse. Rendido por el esfuerzo de tantas horas y días perdidos en aquel sótano, por primera vez en su vida se dio por vencido, recogió sus aperos y se dispuso a desconectar el entramado de cables. Cuando el botón que decía "power" iba a ser desconectado por su mano, miró por última vez la pantalla y se apercibió de que el archivo se había abierto. No pudo contener la emoción de encontrar por fin aquello que tanto deseara. Se dispuso a leerlo y su rostro cambió de semblante. Una única frase se repetía una única vez: Sed felices ... Se sintió defraudado. Había perdido el tiempo por nada. No llegó a comprender que, sin saberlo, había accedido a la fórmula más importante a la que toda persona podría alguna vez acceder: la felicidad.

Luis Vea García, 2000 ©

02/03/2005 09:35. #. Relatos Hay 3 comentarios.

DIARIO

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La dialéctica PP-PSOE es igual a la dialéctica Madrid-Barça en el fútbol: miope. Y acaba distorsionando la realidad.

La mejor manera de conocer a los vivos es saber cómo entierran a sus muertos. Por eso siempre que viajo procuro visitar un cementerio.

Devorando con interés el libro de un poeta. Me desazona comprobar su interés en asociar Islam e integrismo. Como si los judíos y los cristianos no tuvieran sus integrismos. Como si Sharon, Bush, Aznar o el Papa no fueran integristas.

Lo peor que le pudo pasar a Felipe González fue perder la perspectiva crítica de Alfonso Guerra. Y se hundió.

La caridad es la solidaridad de los que son de derechas.

Leo  la siguiente frase: "seguir tachando direcciones en la agenda". Es cierto, se nota que has llegado a determinada edad cuando tachas nombres en la agenda en lugar de apuntarlos. Unos porque se fueron para siempre, otros que mejor que no vuelvan nunca. Triste, muy triste.

¿Recuerdas cómo atrapaba el tiempo en hojas de papel? Tengo nostalgia de aquel que fui y ya no soy.

Diferentes magnitudes: el tiempo medido en recuerdos y el tiempo medido en tiempo.¿Cuál es más real?

La mirada contemplativa de un gato es una mirada que rasga y escruta. Desmenuza la realidad y probablemente la asimila mejor que nosotros.

16/03/2005 12:18. #. Diario Hay 3 comentarios.


DIARIO

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Cierro los ojos. Un cielo anodino y la frase de Félix Francisco Casanova dándome vueltas en la cabeza: "la muerte es una criatura otoñal". Una frase afortunada, un verso errante que destaca entre los suyos. Yo hubiera o hubiese amado es tan solo una obra de un adolescente con algunas ideas originales. Mucha traca, poca luz.

Detener la mirada en el vuelo aplazado de una mosca.

Cuando me intentan simplificar la realidad, también sé que están tratando de engañarme.

Los conceptos simples acaban distorsionando la realidad en la dirección deseada por el simplificador.

El cielo límpido de Betancuria y ese azul deslumbrante, que ciega, cuando la vista se adentra en la Plaza de Santa María. Y el blanco de su iglesia que refulge. Es imposible mirar. Sin embargo, ¡qué dificil es no hacerlo!

Perder el tiempo en conversar. Como aquel pescador de la isla de Lobos que me dijo: Siéntese un rato. Aquí no hay más que hacer. Y seguir charlando, esperando que llegue la pesca, hablando de la vida.

A veces perder el tiempo es ganar vida.

Han retirado una estatua del dictador en Madrid. Los dinosaurios han vuelto a aparecer. Y no los de Monterroso.

21/03/2005 12:17. #. Diario Hay 1 comentario.

INTERCAMBIO DE PAZ

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A estas alturas en las que la Navidad es sólo una fecha que se entremezcla con los bombardeos, en las que la claridad de las bombas y la de las luces del árbol se confunden, me pregunto qué sentido tiene celebrar el nacimiento de Jesús vestido de caqui, con la ametralladora al lado mientras oteo el horizonte y sorbo una taza de café. El frente, a lo lejos, se ilumina bendecido por cataratas de colores que descienden de los aviones. Maquinaria de guerra siempre en movimiento. Un F 18 acaba de descargar sus proyectiles sobre el otro lado de la montaña. En el silencio que me otorgan los bombardeos entre una incursión aérea y otra, me abstraigo, pero algo perturba la quietud de la guerra. Una niña de apenas diez años se me acerca sin mediar palabra. Dejo el arma a un lado y, cuando está frente a mí, veo que lleva escondidas las manos, entreabriendo la boca para reír. Su manita se acerca a mí con una flor. Observo su sonrisa y le sonrío, le tiendo una tableta de chocolate. Tomo de su mano la rosa. Ella se aproxima todavía más y me muestra la mano que permanecía oculta. La abre y una granada queda a la altura de mi rostro ya sin su anilla. Tomo la paz y la guerra al mismo tiempo. En los instantes que restan comprendo que es demasiado tarde para nada. Feliz Navidad.

Luis Vea García, 2002 ©

22/03/2005 09:37. #. Microcuentos Hay 5 comentarios.

UNIVERSO

seti3.jpgX descubrió que tenía problemas de meteorismo desde el mismísimo instante en que visitó el planetario. Y, sin embargo, alcanzó a ver las estrellas.

Luis Vea García,2003 ©
31/03/2005 12:16. #. Microcuentos Hay 2 comentarios.


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