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MADERA DE NÁUFRAGO. Blog de Luis Vea.

PLAGA

Y Dios creó la última plaga: el monoteísmo.

 

Luis Vea García,  2010©

 

NITIDEZ

 En la cresta de la ola todo parece nítido, pero la visión se aclara cuando el agua te cubre.

DÍA DEL TRABAJO

DÍA DEL TRABAJO

El Día del Trabajo tiene cada vez menos sentido. Hace ya muchos años que el PSOE decidió abandonar el marxismo con aquella famosa frase del Congreso de Suresnes pronunciada por Felipe González: "hay que ser socialista antes que marxista"(¿quiso decir socialista o socialdemócrata?). También ha habido un desencanto de los trabajadores. El PP tiene diez millones de votos, muchos de los cuales provienen de votos de trabajadores, trabajadores sin ninguna perspectiva de clase. Trabajadores que han apoyado políticas económicas conservadoras. Políticas que tampoco difereían de las llevadas a cabo por los socialdemócratas. Ambas visiones tienen un común denominador en la comprensión de la economía desde perspectivas neoclásicas o abiertamente neoliberales. ¿Qué sentido tiene entonces el Día del Trabajo? Desde una perspectiva de clase ya ningún sentido, pues se ha perdido dicha perspectiva. Desde el punto de vista de la crisis actual cabría pensar en la creación de sindicatos de desempleados (los modelos de sindicatos actuales representan a trabajadores y no a desempleados). Mucho me temo que la desmovilización general no ha provocado que los desempleados salgan en masa a protestar como cabría esperar. Así el Día del Trabajo se ha convertido en poco menos que una excusa para pasear por el centro de las grandes ciudades sin tener que soportar coches.

Foto:www.c.invazores.org

 

DIARIO:TOS

Estos días en que la tos me mantiene medio postrado y con el cuerpo a bajo rendimiento, estoy escuchando música. Música que hace años que no escuchaba y que, sin apenas percibirlo, me está ayudando a documentarme en algunos detalles perdidos en el camino para la novela que tiene una cierta relación, aunque lejana, con esa música. Y de una música a otra mi cabeza va dando bandazos a esos recuerdos que uno creía vencidos, olvidados, consumidos y que un poco como los cadáveres hundidos en un río vuelven a flotar con el ruido de los cañones. De todo ello surge un estado de gran inquietud que espero acabe concluyendo con una ebullición creativa. No en vano la creatividad a veces viene como la sed, a borbotones. Al menos suele ocurrirme a mí, de vez en cuando. Hay demasiadas ideas fluyendo en la cabeza, muchos puntos suspensivos que provienen de textos varados, de argumentos a medio hacer, de historias que no terminan de acabar. Así pues, tendré que agradecer a la tos y a la postración, a la música y a los recuerdos cadavéricos, la oportunidad que me brindan de retomar una y otra vez los proyectos que se quedaron embarrados. Bienvenida sea entonces la tos. Cof, cof...

LLORO

En el agónico lloro de la noche es donde el silencio encuentra su sentido

PODRIDO

En contadas ocasiones deja uno de pensar en ese desagüe podrido en el que vive y que legará.

DÍA DE SANT JORDI

DÍA DE SANT JORDI

El próximo día 23, diada de Sant Jordi, estaré firmando libros en la carpa que al efecto montará el Ajuntament de Sant Andreu, en la plaza Orfila de Barcelona, junto al metro línea roja, estación Sant Andreu. Será de 17 a 20 horas a pesar de mi bronquitis. Si alguien está interesado-a en que le firme un ejemplar de Cotidianos, allí estaré.

A POR LA TERCERA.

A POR LA TERCERA.

DOS TIPOS

Una calle hastiada, 
el  coche  la recorre,
quizá frena sus aristas en el asfalto.

Dos tipos.

Uno contempla  una paloma,
frena su marcha  y observa
su vuelo errático  y apresurado.

Otro avanza y acelera,
engulle bajo el asfalto
el cuerpo mancillado.

Siempre dos posibilidades.

Luis Vea García,  2010©

EVOLUCIÓN

De la misma forma que la invención de la fotografía dejó en evidencia la necesidad de que un cuadro no fotografíe la realidad y por eso surgió el arte abstracto, quizá la invención de otros formatos de escrituras provenientes de las nuevas tecnologías haya creado la necesidad de escribir de un modo menos lineal.

AULLIDOS

Desde primera hora de la mañana escucho a un perro aullando solitario en la escalera. Hay otros aullidos sordos que jamás se escuchan.

POTENCIA

POTENCIA

Uno no se apercibe de la potencia narrativa de Conrad hasta que no lo vuelve a leer al cabo del tiempo. No le leía desde la adolescencia. Tiempos de La línea de sombra, Lord Jim, El agente secreto y, cómo no, El corazón de las tinieblas. Es curioso. Mi últimas lecturas me han agitado por dentro, me han causado desazón, me han volteado. Y casi lo agradezco, cansado de libros anodinos, de autores redichos, al final tiene que  recurrir a algo de los clásicos. He leído a Conrad y también a Perec. De Conrad una pequeña obrita que desconocía, El final de la cuerda. Muy recomendable. La historia inicial en el río que es el lugar donde desembocan las pasiones de los personajes. De Perec, Un hombre que duerme. Una extraña obra sobre la abulia, sobre la desazón y casi sobre el hastío y la depresión. También debo destacar un descubrimiento. Un autor francés llamado Phillippe Forest. Su obra: Sarinagara. Un relato sobre la pérdida y lo que nos produce. Una búsqueda de la manera de entender ese sentimiento tan universal a través del descubrimiento de algunos autores japoneses: el poeta Kobayashi Issa, el novelista Soseki y el fotógrafo Yamahata.

Las reseñas de dichos libros en : http://luisveagarcia.blogspot.com/

DIARIO

Vivo últimamente poco la blogosfera. Seguía unos cuantos blogs, ahora cada vez sigo menos. Encuentro mucha repetición. Ya no me divierten ni los devaneos del loco ni los dimes y diretes de éste o de otro literato que se ve afrentado. Lo que se suele llamar letraherido. La novela anda un poco muerta. Demasiadas ideas en la cabeza y demasiados afanes de sacarlas fuera. El punto opuesto es dejar que reposen, pero a veces demasiado reposo hace que se acaben evadiendo o que sean desechadas. En fin, que sigo leyendo sin descanso. Es la única actividad que, de momento, no decae.

FALLECE MIGUEL DELIBES.

FALLECE MIGUEL DELIBES.

Recuerdo haber leído de niño El camino. Y también recuerdo cómo ese libro me dejó una honda huella. Una de esas lecturas de adolescencia que nunca se olvidan, como Martin Eden de London o El doctor Jekyll y Mr. Hyde de Stevenson, o El señor de las moscas de W. Golding. Luego tuve ocasión de leer otras de sus obras: Cinco horas con Mario, Diario de un cazador, etc... Ahora ese escritor ha fallecido. Y es una gran pérdida como ser humano pero también como gran escritor. Creo que de los grandes ya sólo nos queda Marsé.  Sit tibi terra levis.

LA AVENTURA DE SER VECINO.

Cuando vas a visitar un piso con el de la inmobiliaria al lado, los vecinos deberían tener la obligación de advertirte de dónde vas a aterrizar. Si ya es penoso el pago de la hipoteca en sí mismo y el mero pensamiento de tener una vida secuestrada por un banco, a eso le has de añadir un efecto inesperado: los vecinos. Esos seres que viven a uno y otro lado de tu piso, arriba y abajo y que comparten contigo aventuras y espacio. Qué decir de esos seres adorables que te despiertan de madrugada con ese ritmo repetitivo de muelles de la cama. Sí, cierto, cierto, el vecino no tiene la culpa de haber engordado un poco en los últimos años. Y aquella otra vecina que tiene a bien publicar su gozo a gritos. Tampoco tiene la culpa de su propia incontinencia. Esos seres tan adorables llamados vecinos. Con el tiempo pienso que en la compra del piso me debieron estafar. No entiendo como a mí no me dieron la bola metálica que habitualmente y reiteradamente oigo caer y rodar en el piso del vecino de arriba. ¿Tendré derecho a reclamar? Pero la muestra mayor de proyecto común y compartido son las reuniones de vecinos. Reuniones donde el compañerismo reina, donde jamás se oye una voz más alta que otra. Hable usted vecino, que iba antes. No, por favor, vecino, hable usted. Faltaría más. Seguro que lo suyo es más importante. No por favor, hable usted. Casi se pasa la reunión en este buen ambiente. Hoy ha sido el colmo de afabilidad. Alguien ha dejado un regalo comunitario en la escalera. Qué detalle. Quizá lo envió por correo y ha llegado tras las Navidades. Adjunta una foto muy significativa que no añado para no eliminar el efecto sorpresa. Dice algo así: Aquí dejo esto al amable vecino que lo dejó encima de mi felpudo. Lo devuelvo por no serme de utilidad y ruego que se lo quede. Aquí dejo su mierda.

 Mi vecindad, toda una aventura feliz.

NIEVE EN BARCELONA

NIEVE EN BARCELONA

Fotografia: Luis Vea García.

LO GROTESCO

LO GROTESCO

A veces la naturaleza nos ofrece espectáculos grotescos. ¿Quién no ha visto alguna vez la danza nupcial del palomo alrededor de la paloma? Y, sin embargo, ver a un palomo herido efectuando esa misma danza me ha parecido grotesco. Lejos de la pulcritud del ave sana, el pobre palomo se movía a destiempo, dejaba a medías cada vuelta mientras cojeaba. Parecía un ejercicio tan cruel observar al pájaro realizar lo que la naturaleza le dictaba a pesar de su minusvalía. Y ésta, que es sabia, pero no siempre delicada, otorgará a la paloma el poder de elegir a su partenaire para aparearse. Y no lo hará con un ave contrahecha, coja y, probablemente, sin un futuro a largo plazo.

A TUA FOTO

Anda el facebook algo revuelto desde que ha ido apareciendo un misterioso mensaje denominado  A tua foto. Con la promesa futura de la sorpresa al contemplar la propia foto, como si se tratase de El retrato de Dorian Gray, lo único que esa supuesta imagen nos devuelve es la imposibilidad de utilizar nuestro ordenador. El mensaje en cuestión es un virus que rápidamente se está contagiando ante la curiosidad que nos caracteriza. No engañaría la curiosidad informática a un gato, a pesar del dicho que recuerda el motivo de su fallecimiento. Así estamos, a merced de nuestra propia curiosidad o de nuestro ego desmedido en internet que decía no hace mucho la ganadora del Premio Josep Pla de novela, Llucia Ramis. ¿Será una consecuencia más del Egosurfing este misterioso mensaje de la botella? Mucho más perjudicial que el ron en el gaznate de un pirata parece ser. Así pues líbrenos la suerte de ver nuestra propia foto no sea que quizá el cuento de Wilde se haga realidad. Claro que la perspectiva de no vernos ante el espejo significará con claridad nuestra naturaleza vampírica, nada demasiado apetecible a pesar de la moda crepuscular que nos atenaza literariamente.

EL CARRO DEL GITANO

EL CARRO DEL GITANO

Hace ya unos cuantos años, siendo yo niño, cuando los barrios de Barcelona eran sólo espectros sin calles asfaltadas donde jugábamos con piedras y palos, era bastante común ver a un gitano arrastrando un carro lleno de trastos. Recuerdo esas calles tras la lluvia y cómo los charcos se acumulaban y duraban semanas, incluso meses. Recuerdo el verdín que flotaba en su superficie y las ranas que empezaban a croar... Y el gitano arrastraba su carro lleno de trastos que luego vendía al trapero. Objetos ya sin uso, trozos de metal, botellas... Las basuras se acumulaban en campos abandonados, en desmontes, escenarios habituales de nuestras luchas imaginarias. El carro del gitano, casi siempre movido por motores de sangre, bestias de carga achacosas o el propio gitano empujando... Fábricas abandonadas en las que nos escondíamos y perpetrábamos hazañas, bandas de quinquis, tal y como entonces los denominábamos, que salían a robar bicicletas y los pocos céntimos de que disponíamos para comprar algún chicle. Recuerdo al gitano dando golpes con un trozo de metal haciendo un ruido característico, sonido que poco a poco ha ido desapareciendo. Formaba parte de la rutina cotidiana de las barriadas, esos lugares inhóspitos y abandonados. Luego asfaltaron las calles y todo parecía que tomaba un aspecto de cierta decencia. Hasta las fotos tenían ya color y los barrios empezaron a abandonar su dejadez. Luego todos fuimos ricos, unos votaron a los partidos de los del dinero, otros compraron éste u otro coche grande, cualquiera tenía una criada filipina... Nos llegó esto de la crisis y vuelve a aparecer la figura del gitano. Ahora se les oye hablar otras lenguas, rebuscan en la basura, les ves arrastrando un carro que ya no es aquel viejo carro de madera sino uno agenciado en el hipercor de turno o resultado de la trasformación de un cochecito de bebé. Y la imagen, que en cierto momento tuviera algún tipo de romanticismo, ahora es una imagen más cruda, porque evidencia el incremento feroz de las desigualdades. Quizá es momento de recordar de dónde salimos y lo que somos.

LECTURA POÉTICA (2)

LECTURA POÉTICA (2)

Una foto más de la lectura poética  del pasado 18 de febrero en La Trabanqueta. Ambiente acogedor e intimista.

Foto: Pilar Ibáñez.