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MADERA DE NÁUFRAGO. Blog de Luis Vea.

RESEÑADOS

Acabo de abrir un nuevo blog en donde colgaré todas las críticas y reseñas de libros. De este modo Madera de náufrago quedará dedicado casi en exclusiva a la creación literaria. Aquí dejo la dirección del nuevo blog RESEÑADOS:

http://luisveagarcia.blogspot.com

MI RESEÑA DEL LIBRO LA RAÍZ ROTA, PUBLICADA EN SALTO DE PÁGINA

La editorial Salto de Página ha tenido a bien publicar mi reseña a su libro La raíz rota de Arturo Barea que yo había publicado anteriormente en la página de Llegir en cas d´incendi. Puede consultarse en:

http://www.saltodepagina.com/critica/la_raiz_rota-19/

ENTREVISTA A FRANCISCO PALACIOS CHAVES

ENTREVISTA A FRANCISCO PALACIOS CHAVES

Siguiendo con mis colaboraciones con la página Llegir en cas d´incendi, ahí va la entrevista que hice a Francisco Palacios Chaves autor de Juan Cacho o un cacho de Juan:

 http://llegirencasdincendi.blogspot.com/2009/07/entrevista-con-francisco-palacios.html

MI CASA NO EXISTE

Llevo aproximadamente doce años viviendo en el mismo edificio, en la misma puerta, durmiendo en la misma cama, con la misma persona, comiendo en la misma mesa, visitando el mismo lavabo, duchándome en la misma ducha, mirando por el mismo balcón... Pues ahora acabo de enterarme que el lugar donde vivo no existe o, al menos, existe una duda razonable de que exista. De hecho hay una disquisición. Unos dicen que no existe, otros que sí. No sé si habrán llegado a las manos. Espero que no. Nunca me ha gustado que alguien discuta por mi culpa. Ni de pequeño. Parece que el que decía que no existe mi casa ha salido ganando. E, indirectamente, yo perdiendo. No porque tenga que vivir de ahora en adelante al raso ni porque al Ayuntamiento -Dios no lo quiera- se le ocurra expropiarme mi modesta casa. No. Al parecer un cartero ha decidido que mi casa no existe y devuelve automáticamente la correspondencia. Eso, aunque otros carteros y lo sé de buena tinta, le han dicho que sí existe. Esta mañana he ido a correos a enseñarles una guía de calles editada por el Ayuntamiento. Que una cosa es que te quedes sin correspondencia y otra muy diferente que te traten de mentiroso.

 

RESEÑA DE JUAN CACHO O UN CACHO DE JUAN DE FRANCISCO PALACIOS CHAVES

RESEÑA DE JUAN CACHO O UN CACHO DE JUAN DE FRANCISCO PALACIOS CHAVES

Juan Cacho o un cacho de Juan
de Francisco Palacios Chaves
Bohodón ediciones, 2008
251 pp, rústica con solapas.
17,31 euros
 
Juan Cacho es un ser normal, con una vida normal y unos problemas normales que frecuenta a veces compañías un tanto extrañas.Ésa es la descripción más simple del libro Juan Cacho o un cacho de Juan. Pero hay mucho más, porque a Francisco Palacios se le nota que disfrutó escribiendo su novela, conformando cada uno de los rasgos de la personalidad de Juan Cacho, que es casi como su alter ego, incluso en el dibujo caricaturesco de la portada que tiene gran parecido con el propio autor.
 
Al leer Juan Cacho o un cacho de Juan inmediatamente tuve cerca un par de referentes. Como si Juan Cacho fuera a la vez el Wilt español. Y no menos lejana es la referencia que enseguida tuve en la punta de la lengua: cruasán. Ello gracias a que no hace demasiados años un autor desconocido triunfó con una novela denominada: Lo mejor que le puede pasar a un cruasán. Quizá porque la propuesta literaria de Francisco Palacios, andaluz y mañagueño - y eso se nota-, no se aleja demasiado.
 
El propósito del autor es entretener, lejos de la literatura sesuda y correosa. Palacios nos entrega una novela básicamente humorística que, sin embargo, hacia el final del libro adquiere tintes de novela policíaca.
 
Tras un comienzo un tanto vacilante debido a la acumulación de hilarantes descripciones y tópicos, poco a poco la novela nos va llevando a una senda cuasi policíaca sin dejar nunca el humor. Sin embargo, en ningún momento, abandona el tono general. Y eso es una virtud y hace que el lector no se sienta estafado.
 
Y al llegar al final todas las pequeñas microhistorias, que son algo así como una sucesión de amores de verano, concuerdan a la perfección. Por eso no se entiende que ninguna gran editorial se haya interesado por el trabajo de Francisco Palacios, pues su propuesta literaria viene que ni pintada a cualquier caluroso verano.
 
Lectores, a disfrutar de Juan Cacho o un cacho de Juan.

VENENO

Si nos entregamos, el dulce veneno del recuerdo nos impide obrar con libertad.

RESEÑA DE LA RAÍZ ROTA DE ARTURO BAREA

RESEÑA DE LA RAÍZ ROTA DE ARTURO BAREA

La raíz rota
de Arturo Barea
Ed. Salto de Página, 2009
404 pp
Rústica con solapas
21,95 euros.
 
La editorial Salto de Página ha publicado por primera vez en España la novela del autor Arturo Barea La raíz rota. Novela que, sin embargo, sí fue publicada en el extranjero. Novela dura, de un tiempo que creíamos olvidado pero que vuelve a nuestra memoria con palabras reencontradas: estraperlo, beatería, clandestinidad, miseria, dictadura... Palabras que han formado parte de las vidas de una generación perdida. Palabras que Arturo Barea coloca con eficacia en una historia que araña el corazón, que desgarra por dentro. Es el autor un maestro en el perfil psicológico de los personajes, en los que ahonda hasta descubrir su esencia, sus defectos, incluso las debilidades, su raíz rota.
Es la narración de Barea una narración sin contemplaciones, sin sutilezas, de verdades inmutables, de traiciones, de miseria moral. Es quizá esta expresión la que mejor dibuja el lugar en el que se mueven todas esas vidas. Vidas que transcurren buscando medios de subsistencia en una sociedad podrida donde las apariencias importan más que la propia existencia.
El autor traza un recorrido por la posguerra española sin olvidar un detalle. No es una historia de vencedores ni de vencidos, tampoco una historia en la que la superioridad moral de un bando sea un trazo relevante. Barea descubre miseria entre falangistas y entre comunistas. Miseria en la delación y miseria en la clandestinidad.
Si hay que achacar algún punto negro, señalaría la escasa consistencia de una relación de amor entre el protagonista, Antolín, un refugiado de la República que retorna a España diez años después del fin de la guerra, y Conchita, una mujer que se gana la vida entre milagros y santerías. No es un detalle relevante en esta historia, porque, en realidad, lo importante no son siquiera los personajes. El personaje más cimero es el ambiente decadente y mísero. Un personaje que sería como aquel mar que Unamuno dibujaba en Tulio Montalbán y Julio Macedo. Un ser inanimado con vida propia, con voz propia. Así, en esta tesitura, el libro La raíz rota se revela como  imprescindible para comprender ese período histórico que tan olvidado ha sido durante largo tiempo y que ahora adquiere relevancia con la Ley de la Memoria Histórica. Pero lejos de esto, además es fundamental para el conocimiento de los que no vivieron esa época, de los que sólo han oído hablar del estraperlo o de la clandestinidad a sus abuelos. Historias de abuelos convertidas en novela, gran novela de Arturo Barea. Porque dentro de esa generación "todos tenemos las raíces rotas".
 
http://llegirencasdincendi.obolog.com/raiz-rota-arturo-barea-ed-salto-pagina-2009-298849

DIARIO

Hundir la cabeza de nuevo en la ciénaga como si el tiempo no hubiera transcurrido.Postergar el trabajo literario, entre dolor, doblemente aciago. Esa cadena física que empieza a alterar mi equilibrio y agarrota los miembros, consume mi carácter y paciencia. Queda por corregir el último capítulo escrito, reescribir entre dolor. Me aletarga pensar en ello. Sólo imaginar las punzadas me agoto mentalmente y vuelvo a la indolencia que es la forma menos dolorosa de pasar y agotar el daño.

RESEÑA DE ESTANCOS DEL CHIADO DE FERNANDO CLEMOT

RESEÑA DE ESTANCOS DEL CHIADO DE FERNANDO CLEMOT

  

Estancos del Chiado
Fernando Clemot
Paralelo sur ediciones,2009
196 páginas, rústica con solapas,
10 euros.
 

  Para leer algunos de los libros que se editan actualmente no hace falta nada, ni siquiera interés. Algunos se leen en un continuo pasar de hojas en el que uno puede saltarse frases sin que el resultado final quede alterado. Para leer el libro de Fernando Clemot, Estancos del Chiado, uno debe preparar el espíritu, debe tener esa rara disposición que sólo poseen los que abren los libros para releer una línea o un párrafo. Porque la lectura de Estancos del Chiado debe ser una lectura pausada, línea a línea, palabra a palabra, degustando cada adjetivo tanto como cada verbo.  

Es el lenguaje de Clemot un lenguaje depurado, que busca el término exacto pero, a la vez, que se deleita con las sonoridades, con las letras, con las palabras... Fernando es, evidentemente, un constructor de historias, un artesano del cuento. Perfecto conocedor de los tiempos en que se desarrollan las acciones, recorre las historias con la intensidad precisa procurando nunca defraudar, incluso cuando alguna vez se puede intuir el final del relato (Cazadores de ganado). No es extraño que con semejantes habilidades, Clemot haya ganado tantos premios.

El autor divide el libro en tres partes: Mitologías, El jardín de la memoria y Ocasos.

Son los que conforman la última parte, los cuentos cuya redacción es más sencilla, historias en las que el autor va tirando del hilo desde la anécdota hasta llevarnos a un inesperado desenlace. Son cuentos para leer de un tirón pero que dejan poso. El poso de la reflexión que invita a una posterior relectura. Y, sin embargo, hay una excepción. El primero que constituye esta serie, Levante , es un cuento que, en sí mismo, esconde el más terrible de los secretos. Un secreto al que el autor nos va llevando lentamente, iluminándonos el camino hasta mostrarnos el panorama en un final absolutamente desasosegante.  

La primera parte, Mitologías, me remite a la redacción del mito que hacía Roland Barthes en Mitologías. Fernando Clemot convierte en personaje a Eça de Queiroz en un relato, Una dame sans merci, acercándose a los cuentos de Poe. Juega con la historia en el relato Orgullosamente apasionado , a veces con la capacidad de alterarla o de gestar una ucronía.  

En la segunda parte, El jardín de la memoria,  Fernando Clemot habla del recuerdo. Un recuerdo a veces cercano, El verano del cortapichas, Bautizos de primaveras pasadas. Otras veces el recuerdo nos remite a un lugar, a Lisboa, como el relato que da título al libro, Los estancos de Chiado. Incluso se atreve a investigar sobre su propio origen.¿Cuánto habrá de fantasía y cuánto de realidad en esa historia?.   En definitiva, si la lectura pausada, si la lectura que deja poso, si la lectura de un libro que hace reflexionar les seduce, lean a Fernando Clemot. Lean Estancos del Chiado.  

 

http://llegirencasdincendi.obolog.com/estancos-chiado-fernando-clemot-paralelo-sur-ediciones-287428

CONFLICTOS

Lo peor de los conflictos es que te tomen la iniciativa. Una vez la tienes tú, los demás van a remolque.

EQUILIBRIO

Busca el equilibrio y, mientras lo encuentras, vive el desequilibrio.

NEGRITUD

En la negritud no hay nada. Buscar en ella es perder el tiempo.

LUZ

LUZ

Tanta obscuridad en la noche, tanta luz en el corazón.

Foto:Puesta de sol en Punta Hidalgo (Tenerife) Autora: Pilar Ibáñez.

RESEÑA DE COTIDIANOS POR CRISTINA MONTEOLIVA

RESEÑA DE COTIDIANOS POR CRISTINA MONTEOLIVA

¿Dónde buscar la inspiración a la hora de escribir un cuento? ¿Acaso en lo insólito, en lo fantástico, en lo más recóndito de la imaginación? ¿Porqué no fijarnos también, de vez en cuando, en lo cotidiano, en lo rutinario, en eso que le pasa a la gente todos los días? Nos sorprendería saber cuantos de estos hechos pueden dar lugar a una buena historia. Pero aún estamos a tiempo: Luis Vea García puede enseñárnoslo a través de Cotidianos, su libro de relatos que hoy nos ocupa.

 

Cotidianos, como antes apuntábamos, no es otra cosa que un excelente libro de cuentos de extensión variable cada uno de ellos, compuesto por un total de veinte piezas que se distribuyen en seis apartados: sexo, trabajo, parejas, ayer, enfermedad y además. Aunque el libro podría estar dividido en otras secciones igualmente válidas, o no estar segmentado de ninguna manera, explica el autor en la breve introducción que precede a estos cuentos (y que, de paso, nos acerca más al escritor de este volumen) la idoneidad, según su criterio y el momento de la publicación, de presentar así su obra.

 

Hablar de estas secciones tal y como nos las presenta el autor, enumerar los cuentos que componen cada una de ellas, no es algo que creo que deba hacer yo en este momento. ¿Por qué?, os preguntaréis. Es bien sencillo: si yo así lo hiciera le quitaría toda la emoción al asunto, desvelaría todo el misterio. Así que con vuestro permiso, y con el del autor, os diré que en los mundos cotidianos que Luis Vea García nos presenta en este libro hay cabida para el recuerdo y/o la nostalgia (“Mar de recuerdos”, “Banda sonora para una película”, “Recuerdos en fuga de París”); los primeros y más tiernos amores platónicos (“La hija del feriante”); los encuentros más inesperados (“Tránsito de un libro a una mujer”, “La espera”), que a veces tienen un final feliz (“Como decía Shere Hite”); los desencuentros por desgracia irremediables (“Redención”, “Cruce de caminos”, “Aria de soledad”), las leyendas urbanas (“La chica de la peli”), que muchos nos aseguran haber vivido en sus propias carnes; esos sueños que se pueden hacer realidad (“Levando anclas”) y aquellos que no acaban tan bien para los que los protagonizan (“El mar lamía los pies”, “El maletín del barrendero”); las más grandes soledades (“Obligada soledad”); ese toque de locura que todos llevamos dentro (“Zzz (autorretrato cotidiano)”, “Nicotina”), que pueden acabar convirtiéndose en las obsesiones (“Anhelo reiterado entre sábanas”), y éstas, finalmente, pueden llevar a aquellos que las padecen a cometer actos terribles (“Hombres”, “Sólo rumano”).

 

Veréis, por tanto, que los temas tratados en este libro son tan variados como interesantes, tan clasificables como todo lo contrario, tan rutinarios como fuera de lo común. Y es que, a fin de cuentas, hay tantas situaciones cotidianas como personas hay en el mundo. ¿A qué no lo habías pensado antes?

 

En definitiva, con una prosa sencilla, sin pretensiones, clara y honesta, gracias al predominio de los narradores en primera persona que nos hacen pensar en que lo autobiográfico se cuela más de una vez por estas páginas, y a través de unas historias cargadas de significado, Luis Vea García nos ayuda a descubrir que el mundo de lo cotidiano, eso que a veces pareciera no tener importancia por rutinario y monótono, está lleno de situaciones que a ojos de muchos, en realidad, son simplemente extraordinarias. Porque, insisto, lo que es cotidiano para unos es todo un hallazgo para otros. ¿O es que acaso existe lo cotidiano, como término global? Y, en todo caso, ¿no sería bueno, de vez en cuando, tal y como Luis Vea García nos invita a hacer, pararnos a pensar en todas esas cosas que pasan normalmente a nuestro alrededor? Quizá nos estemos perdiendo algo y no lo sepamos aún.

 

Aunque muchos piensen que lo que nos pasa en el día a día, lo rutinario de nuestras vidas, no pueda interesar a nadie, queda demostrado gracias a un excelente libro de relatos como Cotidianos que todo aquello que para muchos pasa desapercibido merece ser contado, puesto de manifiesto. Sé que vosotros también lo veréis así, tan sólo tenéis que animaros a adentraros en las páginas de este libro.

 

Cristina Monteoliva


http://www.labibliotecaimaginaria.es/page10.php

 

ENTREVISTA PARA LA BIBLIOTECA IMAGINARIA POR CRISTINA MONTEOLIVA

ENTREVISTA PARA LA BIBLIOTECA IMAGINARIA POR CRISTINA MONTEOLIVA

-¿Cuándo empezaste a escribir?

Escribo desde niño. Mi primera novela trataba de una pirámide, de unos conquistadores y unos lagartos gigantes. Tenía 14 años. Luego escribí relatos para la revista del instituto. Cuando empecé la carrera hacía un programa de radio en el que recitábamos nuestros propios poemas. Más tarde dejé de escribir, pero pronto me apercibí de que el gusanillo nunca desaparece del todo. Tras un viaje empecé a tomar notas, luego salieron historias. De eso hace ya más diez años sin parar.
 
-¿Qué tiene de especial para ti la vida cotidiana?
Es un disparador para la creatividad. De hecho al mismo tiempo que apareció Cotidianos, podía haber aparecido un libro de relatos fantásticos. Pero surgió de este modo.
 
-Muchos de tus cuentos están escritos en primera persona, pero ¿alguno de ellos es autobiográfico?
Algunos de ellos tienen algún rasgo autobiográfico, quizá sirven como contexto en unas ocasiones; en otras, una excusa para continuar la historia. A veces son rasgos de un personaje, pinceladas del carácter, ideas que me obsesionan, o denuncias encubiertas.Pero no hay un cien por cien de autobiografía, porque yo suelo elaborar mucho el material del que dispongo, aprovecho muchas experiencias oníricas y acabo mezclándolo  todo, cambiando el contexto o los personajes, o el tiempo, o el lugar.
 
-¿Cuál de estas historias te gustaría vivir?
Todas las historias de Cotidianos están vividas aunque sólo sea por el mero hecho de haberlas escrito, diseñado, pensado, discurrido...
 
-¿Y cuál no?
Hay varias historias que son dolorosas por diferentes motivos. Banda sonora para una película habla de la muerte del ser más querido; Recuerdos en fuga de París, del sufrimiento ante la enfermedad, Solo rumano revive un pasado muy obscuro. Todas ellas son historias que inquietan por dentro. Que remueven. También Mar de recuerdos y Hombres.
 
-¿Es inevitable el desencanto de las parejas?
No, supongo que no. Pero ocurre que hablar de la felicidad literariamente da poco que decir mientras que la desgracia, el enfrentamiento, los desencuentros son terrenos literariamente abonados para hablar de ellos. En general  todo lo que suponga discusión, enfrentamiento, contraposición, da más juego. Lo de la felicidad lo dejo para Bucay.
 
-¿Qué harías si encontraras un maletín por la calle?
En el relato El maletín del barrendero el protagonista encuentra un maletín. Es un hecho anecdótico, yo hace menos de un año encontré una billetera con bastante dinero, documentación, etc... La entregué a la policía local pero me dijeron que ellos tardarían tiempo en avisar al propietario por lo que me tomé la molestia de entregarla yo mismo en la secretaría del instituto donde estudiaba su propietario. El hilo de la historia nos lleva a ver cómo en una sociedad de rufianes y sin principios, como en la que vivimos, siempre hay alguien que se aprovecha de nuestros pequeños esfuerzos cotidianos.
 
-¿Has dejado alguna vez unas oposiciones por realizar un postgrado?
Es curioso como el tiempo es cíclico. Este relato, Levando anclas, tiene casi diez años y ahora podrían su contenido y contexto ser de rabiosa actualidad. Digo esto porque no estaba pensado como cuento sobre la cacareada crisis, pero habla de ella. Yo hice las oposiciones y no he estudiado ningun postgrado.
 
-¿Te has enamorado de la hija de un feriante?
No. Ni siquiera he sentido demasiada atracción por las ferias que en mi niñez eran focos de delincuencia. Sin embargo el relato La hija del feriante habla de ese primer amor infantil y de la huella que deja en nuestra edad adulta.
 
-¿Qué esperas que los lectores encuentren en estos relatos?
Nunca he entendido porqué siendo nuestro tiempo de ocio tan corto y tan espaciado no se hayan puesto de moda los relatos. En nuestras vidas tenemos multitud de tiempos muertos y esperas en transportes públicos, trámites burocráticos, citas, lugares propicios para leer un relato en  vez de esos mamotretos sobre códigos y templarios de quinientas hojas. Un relato dura muchas veces lo que dura nuestro trayecto en transporte público. Son ideales para leer en esas circunstancias. Una pequeña historia antes de empezar a trabajar. Sólo deseo que hagan pensar, que conmuevan, que dejen huella, que hagan reír o llorar, o sonreír, o apartar el libro un momento para volverlo a coger un rato después, que hagan asomarse a la ventana, que provoquen un recuerdo infantil, o el redescubrimiento de un rostro que se creía olvidado...
 
-¿Qué nuevos proyectos tienes en el horizonte?
Acabo de finalizar un poemario que busca editor. Ahora he retomado la escritura de una novela que habla indirectamente de la transición y para un futuro próximo estoy trabajando además en un ensayo sobre la estancia de Unamuno en Canarias.

 

HA MUERTO BENEDETTI

HA MUERTO BENEDETTI

La poesía hoy sólo tiene versos de lágrimas.

DIARIO

DIARIO

Hay días en que me arrancaría el cuello de dolor, ese dolor físico que me anula y que rivaliza con el dolor que produce el ninguneo. Más hacia adentro, más sobre mi interior, me impulsa al aislamiento, ese que tanto desprecio produjo a Unamuno en un primer momento cuando escribió Tulio Montalbán y Julio Macedo. Aislamiento en positivo para mí, instrospección para continuar con Itinerarios. Cerrar los ojos unos instantes e imaginar que se calma el dolor, todos los dolores. Todos.

ENTREVISTA EN RADIO CORNELLÁ

Puede escucharse la entrevista que me hicieron en Radio Cornellá el pasado 6 de mayo entrando en el siguiente enlace(al final del programa):

http://rapidshare.com/files/230141036/LECDI_06.05.09.mp3 

 

ENTREVISTA EN LA RADIO

ENTREVISTA EN LA RADIO

6 de mayo, dentro del programa Llegir en Cas d´incendi de Radio Cornellà que se emite entre las 11 y las 12 de la noche (104,6 FM), exactamente a las 11.30 seré entrevistado. Tiempo para hablar de libros, de Cotidianos, de autores y de cultura.

ENTREVISTA PARA LLEGIR EN CAS DE INCENDI POR XAVIER BORRELL

ENTREVISTA PARA LLEGIR EN CAS DE INCENDI POR XAVIER BORRELL

-El título del libro Cotidianos podría sugerir aburrimiento, sin embargo no es así, ¿no tenías miedo a generar rechazo?
 
 
Nunca lo planteé de ese modo, simplemente me pareció el título más adecuado al propio contenido del libro. Podía haber elegido uno más rimbombante, incluso más llamativo, pero estaría traicionando a las propias historias que hablan del cada día, de lo que nos ocurre, de aquellos acontecimientos que van marcando nuestras vidas. De ahí quizá la subdivisión que tiene el libro en temas y de ahí también la explicación a modo de prólogo. Por otro lado el libro plantea la cotidianidad en contraposición a la idea de monotonía, tema del que hablé en la presentación del libro el pasado mes de junio en la Biblioteca de Can Fabra (Barcelona).
 
 
-Se atisba entre líneas además de sentido del humor una cierta denuncia, como por ejemplo lo mal que lo tiene la juventud con el empleo. ¿Es reír por no llorar?
 
 
Supongo que en el contenido de cada una de las historias sí se reflejan algunas de las preocupaciones que no ya como escritor sino como ser humano tengo. Hablo del Sida, de la especulación urbanística, pero también del desprecio por la vejez, de la falta de respeto,de la homosexualidad, de la soledad, de la anorexia, etc... Todos estos temas impregnan nuestras vidas y no puedo dejar de tocarlos. Repecto del problema que me ejemplificas que supongo hace mención al cuento "Levando anclas", creo que la lectura es otra. E, incluso, si me lo permites en positivo.  Habla de la vocación de cada ser humano. Habla de que uno no debe traicionar su verdadera vocación en pro de ganar más dinero o de triunfar.  Evidentemente, en esa narración aparece el día a día en el empleo como tema secundario. Curiosamente, el relato está escrito hace bastante años cuando todo el mundo pensaba en ganar más y más dinero. Y parece, que por una ironía del destino, su contenido es de rabiosa actualidad.
 
 
-De todos los personajes¿eres tú en distintas fases de tu vida o sólo tienen parte de tu personalidad?
 
 
Es inevitable trabajar con material que te rodea. Con personas que conoces o que ves y también con ideas o situaciones que te ocurren. A todo ello hay que  añadir el hecho de que suelo trabajar con mucho material onírico, evidentemente reelaborado. Así creo que hay un poco de mi alma en cada relato pero no necesariamente quiere decir que cada uno de los sujetos protagonistas sean la prolongación de mi yo. Por otra parte sería bastante difícil ser al mismo tiempo hombre y mujer, homosexual y heterosexual, adulto, niño y anciano, etc...
 
 
-Según otro de tus relatos parece ser que criticas la especulación urbanística y sobretodo el poco respeto a los edificios e individuos que se quedan atrás. ¿Es así?
 
 
Supongo que te refieres al relato "El maletín del barrendero". Este cuento siempre ha tenido una significación especial para mí pues creo que contiene uno de los temas que me preocupan al hablar de los valores de la sociedad y que no sólo se refleja en el presente libro, Cotidianos, sino que tiene continuidad en el poemario que estoy ultimando, Hachazo de metrónomo y problamente lo tendrá en la novela que reemprenderé en breve. Me cuesta aceptar que todo lo viejo sobre. Y esto es aplicable a objetos pero también a personas y animales. ¿ Ese afán por consumir supone que lo consumido ya no tiene valor? ¿Estamos convirtiendo todo en productos que se agotan con su uso?¿ Incluso nosotros mismos-los empresarios desprecian a los trabajadores de más de 45 años y los despiden-? Es terrible pensar en algo así. Lo viejo se abandona o se oculta. Simplemente, sobra. Lo que domina en nuestra sociedad es el valor de lo joven, de lo nuevo, aplicado indistintamente a personas y objetos.
 
 
-El sexo es un componente muy importante en algunas de tus historias. ¿Qué más cotidiano que eso, no?
 
 
Una de las partes del libro lleva como epígrafe Sexo. E, incluso, se distingue de otra parte con el nombre de Pareja. Desde mi punto de vista me interesaba separar la idea de sexo respecto de la idea de sexo en pareja y al mismo tiempo me interesaba abordar las relaciones de pareja desde presupuestos no simplemente sexuales. De ahí la separación. Por otro lado la manera de introducirme en la temática sexual ha sido desde diversas perspectivas. Desde el punto de vista de hombres y mujeres, de homosexuales y heterosexuales. Aconsejo la lectura de "Anhelo reiterado entre sábanas", un relato difícil de digerir en función de la edad, la educación recibida y la moral dominante.
 
 
-¿Publicas relatos porque eres escritor de inspiración o por el contrario eres disciplinado?
 
 
Cotidianos es un libro generado a lo largo de ocho años. Desde 1999 hasta 2007. Durante este largo período ha habido épocas en que he escrito febrilmente, otras en las que me he obligado a escribir y otras en las que simplemente no he hecho nada. Tiempo ha habido para todo. La disciplina no debe ser espartana pero sí es cierto que debe haber constancia a lo largo del tiempo. Esa constancia que te permita retomar las historias que en su momento no supiste  o pudiste resolver. Es una constancia a lo largo del tiempo. Y, por otro lado, ha habido momentos también de rabia, porque normalmente la rabia ayuda más a escribir que la complacencia. La complacencia no estimula los retos y aplaca. Congratularse de lo estupendos que somos no nos hace mejores.
 
¿En algunos relatos pretendes despertar al lector sentimientos más que un final contundente?
 
Nunca he creído en esas historias que te conducen por una línea y al final acaban en un punto inesperado. Muchas veces he pensado que traicionaban al lector con finales que ni eran consecuentes con la historia ni conseguían mayor efecto. Las historias de Cotidianos tienen finales reales, posibles y, hasta cierto punto, creíbles y son consecuentes con el propio relato. Me interesa que la historia tenga consistencia y que los personajes, lejos de ser sólo pinceladas, tengan alma. Yo creo que el barrendero de "El maletín del barrendero" tiene alma. Eso me importa. El efecto sorpresa me parece más propio de relatos menos realistas. Quizá si hiciese una selección con mis relatos más fantasiosos tu pregunta sería otra y mi respuesta también. Quién sabe si algún día los veré publicados.