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MADERA DE NÁUFRAGO. Blog de Luis Vea.

LOS GIRASOLES CIEGOS DE ALBERTO MÉNDEZ

LOS GIRASOLES CIEGOS DE ALBERTO MÉNDEZ

Es una lástima que el autor no viviera el éxito de su única obra, porque Alberto Méndez falleció en el 2004 sin ver cómo en el 2005 ganaba el Premio Nacional de Narrativa y el de la Crítica. Su obra, Los girasoles ciegos, que ya previamente había sido galardonada en un concurso literario, es una de esas pequeñas joyas que, muy de vez en cuando, uno descubre. Cuatro historias que se engarzan siguiendo un trenzado perfecto, casi como los versos, la primera con la tercera, la segunda con la cuarta. Esa rima consonante sucede entre personajes e historias. Cuatro historias, que son la misma, la de los desgraciados, la de los perdidos, la de los derrotados. Son todos sus personajes unos derrotados, sean del bando que sean, porque sus historias personales, de sufrimiento y miserias, desgarran por dentro. Da igual el telón de fondo que es nuestra propia Guerra Civil, da igual que transcurra el tiempo, porque la vida de los personajes queda anclada en un momento perpetuo que destroza sus vidas, les inflinge el peor de los tormentos, la peor de las torturas, la más temida de las miserias. Y la virtud del relato es ese remover de tripas, asco y desazón de las historias. A veces estas pequeñas tramas personales acaban explicando mejor la guerra que cualquiera de los libros de texto que actualmente se pueden adquirir sobre la misma. No se lo pierdan.

DIARIO

DIARIO

Qué quedará de mí cuando fallezca, me pregunto a veces, perdido por mis propias decisiones. ¿Qué les ocurrirá a mis libros, a mis objetos, a mis recuerdos? Quizá acaben a la puerta de casa, como alguna vez he visto, a la espera de esos miércoles en los que el Ayuntamiento recoge lo sobrante, quizá en una almoneda, en un trapero o en un rastro, como acostumbra a decir Trapiello. Nada se pierde porque las bibliotecas de ahora están hechas de la destrucción de otras tantas bibliotecas de antaño.
No pervivimos. Quizá con suerte nuestros actos o nuestras obras. Nadie se lleva nada decía Machín en un bolero.
Y de nuestros actos sólo se hablará mientras los que nos conocieron nos sobrevivan. ¿Pero después? De nuestras obras, si queda alguna constancia, será acaso un libro, una escultura, una pintura… Eso si alguien le otorga algún valor. La mayoría de las veces tampoco nos sobrevivirán.
Hace unos días, en el Mercado de las Glorias, en los Encantes, veía un album de fotos tirado en el suelo, abierto, casi eruptando imágenes, y me dio la sensación de entrar allí donde nadie me hubiera invitado. Traspasar la intimidad que no me correspondía ver. Toda una vida en imágenes. Desde las primeras en sepia a las últimas en un color desleído de principios de los setenta, pantalones pata de elefante, camisas ajustadas…
No sé porqué ese pensamiento me empezó a turbar. Tanto hacer camino propio, tanto encontrarse a uno mismo para no encontrar nada más que mis propios límites físicos, tan finitos…

Fotografía: Iglesia de la Concepción (Santa Cruz de Tenerife) © LVG

 

DECEPCIÓN.

DECEPCIÓN.

¿Cuánto tardarán en sumirnos de nuevo en la decepción? ¿Cuánto tardarán los rostros en mudar los semblantes? ¿Cuánto tardarán las palabras en sustituir los tableteos de las ametralladoras? Quizá tarden tanto que nuestros caras avecinan ya una decepción.

VOLVER

VOLVER

Volver en carne y tiempo.

Foto: Llano de Ucanca (Tenerife) © LVG

NAVIDAD EN GAZA

NAVIDAD EN GAZA

Apenas hay obscuridad porque los relámpagos no dejan  ver ni las estrellas. Apenas hay silencio, porque la noche perdió la palabra en pos de la violencia. Apenas hay nada, un hueco en el suelo y un llanto ahogado.

Luis Vea García, 2008.

Foto: AFP

ZARPAR

ZARPAR

Zarpar hacia el olvido

dejando estelas,

celajes de luz sublimada,

imágenes de foto fija…

 

Andar desiertos,

ascender volcanes,

enchumbar las plantas de los pies.

 

Balcones al Atlántico,

latentes y en estado de sitio,

hogares a medio hacer..

 

Así tu vida es tu lugar

y tu lugar, tu vida.

 

Luis Vea García, 2002.

Foto: Costa Calma (Fuerteventura) © LVG

FELIZ NAVIDAD Y BUENOS PROYECTOS PARA 2009.

FELIZ NAVIDAD Y BUENOS PROYECTOS PARA 2009.

Espero la publicación de mi próximo proyecto, el poemario Hachazo de metrónomo, para durante 2009 trabajar en mi novela Itinerarios convergentes. Y que vosotros también veáis cumplidos vuestros proyectos.

FIRMIN DE SAM SAVAGE

FIRMIN DE SAM SAVAGE

Firmin es una rata, una rata que tiene la particularidad de nacer en una librería. Y tiene otra más. Saber leer. Con semejante e inesperado inicio el autor, Sam Savage, crea una reinterpretación del mundo ratil que es, al mismo tiempo, una interpretación en sí de la sociedad y de las relaciones sociales. De los inadaptados, de la amistad, de la caótica vida de las ciudades e, incluso, del urbanismo salvaje. El autor tiene la virtud de recoger la sensibilidad del mundo infantil y transformarla para darle más de una lectura al libro sin que por ello pierda esa misma sensibidad. Firmin es una apuesta por la cultura, por el mundo de los libros y una crítica al sistema de relaciones sociales predominante. Con semejantes ingredientes vale la pena acercarse al mundo de las ratas. Por cierto, yo ya no las miro con la misma cara.

TARDE LITERARIA

TARDE LITERARIA

Tarde literaria en Barcelona en compañía de Yolanda Gutiérrez. Hemos leído nuestros poemas. Dos visiones, dos estilos, dos sensibilidades, dos escrituras. Ella ha dado cuenta de su primer poemario, Terrapromesa. Por mi parte he leído un poco de Transversales, otro poco de Volcán y bastante de Hachazo de metrónomo. Tiempo también para hablar de literatura, de poesía, de creación, de autores y obras. Y de reencuentros con mi amigo y también escritor Jaume Palau y Banús, autor de Historias en negro, que ha tenido la generosidad de venir a verme desde Tarragona.

Foto: Leyendo de Transversales bajo la atenta mirada de Yolanda. Pilar Ibáñez.©

RECITAL CONJUNTO.

RECITAL CONJUNTO.

El próximo día 13, sábado,  a las 18.30 tendré el placer de recitar algunos de mis poemas pertenecientes a los libros Transversales,  Volcán así como el de próxima aparición Hachazo de metrónomo. Conmigo estará la poeta Yolanda Gutiérrez que recitará también los versos de su poemario Terrapromesa. Será en:


Centre Cultural Floridablanca
C/ Floridablanca nº 53 baixos.
08015 - Barcelona

En el propio acto se podrán adquirir algunos de los libros.

NO HACE FALTA DECIR MÁS.

A MI AMIGO URUGUAYO

A MI AMIGO URUGUAYO

Todos los días miro las estadísticas de este blog para saber desde dónde lo han leído. A veces aparecen exóticos países: Bután, Singapur, Australia, Irán... No puedo entender que allí interese lo que modestamente escribo, más allá de que sirva a cualquier español residente para mantener un cordón umbilical con su tierra. Pero lo más sorprendente de estas estadísticas es saber que también existe la fidelidad. Por ese motivo quiero dedicar este artículo a mi amigo uruguayo que silenciosamente todos los días o, casi todos, se acerca a este blog para echar un vistazo. Va por ti, amigo del otro lado del Atlántico. Por tu fidelidad, mi agradecimiento.

Foto: Montevideo desde la torre Antel, foto de El Cable.

DIARIO

DIARIO

Tanto silencio, tanta lejanía hace daño. Tanto instante transcurrido. Tanta distancia impuesta. Tiempo para reflexionar, derribar la imagen falsa, olvidar el espejismo... Y calmar el tiempo, ahogar la desazón. Refugiarse en el paisaje. Crear. Aun cuando el recuerdo paralice.

PRESENTACIÓN DEL POEMARIO TERRAPROMESA DE YOLANDA GUTIÉRREZ

PRESENTACIÓN DEL POEMARIO TERRAPROMESA DE YOLANDA GUTIÉRREZ

Hoy 29 de noviembre, en el Auditorio Can Palots de Canovelles (Barcelona) he tenido la oportunidad de presentar el primer poemario de Yolanda Gutiérrez, Terrapromesa. Estas han sido mis palabras sobre el libro en la presentación:

Buenas tardes.
 
Siempre es una buena noticia que alguien publique su primer libro por las posibilidades nuevas que se abren al escritor y al lector.
Conocí a Yolanda Gutiérrez en una página de literatura en internet.Ella tenía -y tiene- un comportamiento entusiástico dando a conocer sus poemas. Pero Yolanda se ha hecho mayor literariamente hablando y hoy nos presenta este libro, Terrapromesa que es a la vez una invitación a buscar la tierra prometida y el nombre de guerra o nick que ella utiliza en esta página de internet que se llama Los Cuentos.
Al leer su poemario uno se apercibe de la enorme capacidad que tiene la autora. De unir palabras y conceptos. Y, sobretodo, de unir sentimientos. Pues de sentimientos es de lo que más habla Yolanda. Sentimientos de amor y desamor dominan este poemario pero también hay otros muchos. Sufrimiento, pasión, amistad. Hay tiempo para el recuerdo. Tiempo para la ensoñación. Esa misma ensoñación que como una búsqueda incierta siempre nos lleva a ella misma. A la tierra prometida, a la terrapromesa que es a la vez un fin pero también un itinerario circular que parte de ella misma para llegar a ella misma trazando un panorama de sus sentimientos..
Es el estilo de Yolanda un estilo que se caracteriza por la espontaneidad.Derrama sus palabras como torrentes. Huye del virtuosismo para ser natural. Tan natural y frescas como son sus palabras. Y de sus palabras me gustaría hablar un poco más. Y, sobretodo, de algunas palabras que repite. Una de las cosas que más me sorprende en ese itinerario circular del que antes he hablado es el uso de la palabra alma. Yolanda utiliza esa palabra en casi cada uno de sus poemas. Quizá porque en esa búsqueda de la tierra prometida, en esa búsqueda circular, en esa búsqueda de ella misma lo que permanece es su alma. Alma pura, alma indeleble. Alma como sinónimo de permanencia. En la reiteración de esa palabra, Yolanda se introduce en una cierta espiritualidad. Pero no en una espiritualidad de las que mira hacia el cielo. Una espiritualidad de lo cercano. De la vida, de su propia experiencia vital. Vida es otra de las palabras que a menudo repite. Y su opuesta: la muerte. Y su poesía transcurre en ese equilibrio de opuestos: vida-muerte, vivir-morir...
Uno de los mecanismos que utiliza la autora para enfatizar sus palabras es la anáfora. Repite una misma palabra al principio de cada verso:
 
"Recuerdos de una niña,
recuerdos lejanos de un río,
recuerdos de unas manos, trabajadas, cariñosas"
 
El recuerdo es otro de los términos que se repite a menudo. Y, vinculado a él, el tema del amor. Amar, amor, amante. Es una constante entre sus poemas.
Hay momentos en que ese mismo sentimiento casi se adivina en palabras de otros poetas. Hay aromas de Bécquer en ese verso del poema Mi tierra prometida. Rememorando aquél "volverán las oscuras golondrinas" que Yolanda actualiza en "jardines de eterna primavera".
También hay mucho de olvido en sus versos y de dolor. Sin embargo hay escasas alusiones a lugares con una honrosa excepción: Granada: "mi magnífica y cautivadora Alhambra, el Albaycín, al otro lado custodiándola su generoso río Genil, etc."
Hay poemas con dulzura de nana como "Dulce lugar ese". Sin embargo, en ocasiones Yolanda busca la frase rotunda, la palabra no dicha:
"arrebatarte así un poco de aliento"
"los días son insolentes lamentos"
"lloraba el amanecer"
"las estrellas tristes sollozaban"
 
Quizá el poema que más me sorprendió se encuentre hacia el final del poemario. Su título, Uno cree. Y especialmente me gustaron estas dos estrofas:
 
Uno piensa
muchas veces
que perdió su valioso tiempo
cuidando una piel por fuera,
dejándose morir por dentro.
 
Concreta bien la autora la parte filosófica del poemario. Y, especialmente, su cierre:
 
Uno muere
un poco más
cada vez que desiste...
 
Y, con esta idea que cierra y resume el contenido del libro cedo la palabra a la propia autora. Yolanda Gutiérrez. 

DETENCIÓN.

DETENCIÓN.

Tengo la sensación desde hace un tiempo de que se me paró la vida. A veces he tenido la sensación de que se había acelerado, pero ahora está  detenida. Está detenida en un instante a medias, en un segundo que no termina, en un impasse sin salida. Y no avanza. No es que me encuentre en un bucle y repita los mismos actos. Es, simplememente, que no continúa. Y poco a poco el lamento de este gélido invierno termina paralizándome. En ese instante interrumpido no hay un paso más. Tan sólo el recuerdo de lo pasado que avanza, avanza todo aquello que debería avanzar el cuerpo y no hace. ¿Habéis tenido alguna vez esa sensación? Es extraña. Ya es raro desconocer qué pasará en el futuro, pero a eso nos terminamos de acostumbrar. Pero la sensación de detención es algo a lo que no me hago.

LA MOSCA

LA MOSCA

Qué malditas son las moscas. Qué de improperios y maldiciones habrán recibido a lo largo de la historia. Verdad o mito, cuánto nos molestan. No sólo en verano, ni sólo al calor, o en las comidas. Que jodidas que son las pobres. Y mucho más esa mosca o ese enjambre que ha  importunando mi blog en los últimos días y que me ha mantenido alejado del mundo. Como un anacoreta en plena Barcelona. Sólo la idea sugiere una película de ciencia ficción. Pues heme aquí, de nuevo, esperando que la mosca no vuelva a importunar. Esa mosca informática...

RECITAL POÉTICO EN MOLLET

RECITAL POÉTICO EN MOLLET

Fotografía: © Pilar Ibáñez.

NOVEDADES

NOVEDADES

Tras un tiempo de parálisis y desidia literaria parece que empiezo a activarme gracias a un par de cosas que tienen que suceder próximamente. El sábado que viene día 15, en el Centro Cultural La Marineta de Mollet del Vallés(Barcelona) tendrá lugar un recital poético que lleva a cabo la asociación Set Plomes de la localidad. Allí estoy invitado gracias a la gentileza de Pilar, una de las almas caritativas que por gusto lleva la asociación. Tendré la ocasión de recitar algo de Hachazo de metrónomo, el poemario que estoy ultimando. También el próximo día 29 de noviembre, sábado, tendré el honor de presentar el libro Terrapromesa de una amiga, Yolanda Gutiérrez, habitual de la página de Los Cuentos. Será en Canovelles (Barcelona).Próximamente anunciaré el lugar.

A VUELA PLUMA

A VUELA PLUMA

Definitivamente el negro es el color de los escritores. O al menos el color que utilizan cuando se reunen. Eso parece desprenderse del panorama que he ido siguiendo este fin de semana en las I Jornadas de la Asociación de Escritores Noveles en Barcelona. Y si el negro es el color de la crisis y el negro es el color de los escritores. ¿Dónde se encuentra la esperanza? Hace unos días leía en otro blog que en épocas de crisis el lector se vuelve más selecto, exige mayor calidad a los textos. Habremos de aplicarnos todos un poco más para que lean nuestros trabajos. Supongo que esta misma crisis llevará a publicar menos libros. Y no hace falta decir que tendremos que seguir aguantando un tiempo la moda de novelas pseudohistóricas, la poesía seguirá sin ser leída y seguirán relegados a un segundo plano, como siempre, el cuento y el relato. Magras esperanzas. En poesía seguirán luchando los que defienden la poesía de la experiencia con los que defienden la poesía del silencio. Y el lector estará cada vez más perdido ante tanto alud de novedades editoriales. Al menos, los que estuvimos en las jornadas pudimos charlar de literatura, eso que tanto nos gusta hacer pero que podemos hacer en tan pocos espacios.

Foto: Librería Clandestina.

BESAR

BESAR

No dejes de besar lo que quieres, no sea que algún día no puedas hacerlo ya.