DESEOS
Buenos deseos para 2010. Ya. Sinceramente, escuetamente: seguir en la guerra de guerrillas como todos los años.
Buenos deseos para 2010. Ya. Sinceramente, escuetamente: seguir en la guerra de guerrillas como todos los años.
Se quiere tanto que sólo se habla a sí mismo.
Recuerdo haber oído en un corrillo, hablando de un escritor conocido, la siguiente frase: Es mucho mejor escritor que persona. Y haberme sentido escéptico, raro, incluso, haber mirado de reojo a los interlocutores y haberme marchado con la frase rebotando en las circunvoluciones cerebrales. Supongo que las palabras quedaron ahí aparcadas, en un limbo extraño.Una de las escasas ventajas del transcurso del tiempo es poder corroborar o no la verosimilitud de la frase.
Quien calla como un cobarde es que jamás tuvo nada que decir.
Qué asco me da esa mueca que esgrimes cuando te envaneces de alguna pequeña victoria burocrática. Cuánta iniquidad, cuánta inquina en ese gesto que es como el del mafioso tras ver cómo cumplen las órdenes sus asesinos a sueldo. Cuánto vacío, cuánta mediocridad.
Estamos quitando el valor a las cosas. Ya la palabra amigo no significada nada porque amigos son los contactos del facebook, el amor también es una estupidez desde que Hollywood se apropió de la palabra. Desde ese punto de vista da igual que Haidar sea saharaui o no lo sea. Da igual que el Che muriera por sus ideas o que se muriera por defender a Mc Donalds. De hecho da igual todo. Da igual que Tony Blair se diga laborista y se comporte como un derechista. Da igual que elijamos el primer Presidente de la Comunidad Europea y no sea elegido por sufragio universal. Claro, también da igual que un desterrado de la política nacional como Almunia acabe en un nuevo sillón en Europa. Todo da igual. Manejemos los símbolos a nuestro antojo. Al final es todo lo mismo. El símbolo del toro en una bandera española (o trapo, todo da igual) o un puño y una rosa encima de la bandera del Alcorcón. Todo da igual. Y así nos va.
Leo en un periódico digital que la diputada Rosa Díez viajará a El Aaiún, capital del Sáhara, a fin de hablar con la familia de la activista Haidar. Es curioso, la que ha querido ser azote de los nacionalismos vasco y catalán, ahora se decide a colaborar en un conflicto de una nacionalista saharaui. Y vuelvo a quedarme perplejo.
Foto: Rosa Díez y Fernando Savater (Público)
Qué triste ser sólo un nick.
La vida es una derrota constante en la que siempre perdemos algo.
Somos una especie protegida, a veces demasiado. Otras, no lo suficiente de nosotros mismos.
Acumulamos tanto polvo en nuestras alacenas como en nuestras vidas.
Vivimos en un tiempo de predominio tautológico.
Hay que tener cuidado al escribir que no se vean demasiado las costuras.
Vivimos en una sociedad gestionada por encantadores de serpientes.
Hay curiosidades inexplicables, como tener situados en la estantería, uno junto al otro, un ejemplar de El golem de Gustav Meyrink y otro de Millás, Dos mujeres en Praga. Y haberlo descubierto después de leer el libro de Juan Jacinto Muñoz Rengel, De mecánica y alquimia que habla mucho de golems y algo de Praga.
Uno se hace adulto contemplando la ruina de los demás que no es ni más ni menos que contemplar la de uno mismo.
Por creencia y convicción personal, este blog se adhiere al manifiesto Dignidad por Catalunya. Para leer dicho manifiesto:
http://www.lavanguardia.es/politica/noticias/20091126/53831123016/la-dignidad-de-catalunya.html
Con la Cenicienta nacieron las noticias del corazón.
Esta tarde, a las 19.00 en la Librería Clandestina -c/Palma 49-, en Madrid, se presentará el libro de Alena Collar, Estampaciones. No faltéis los que podáis ir.
Se puede leer mi crítica a dicho libro en Reseñados:
http://luisveagarcia.blogspot.com/2009/11/estampaciones-de-alena-collar.html