ÍNDICE
El índice Nikkei no señala la felicidad.
El índice Nikkei no señala la felicidad.
Uno no llega a entender por qué algunos actos poéticos convocan toda esa cohorte de pelotas, fanfarrias y demases.
Lo peor de todo es el silencio de fracaso que va calando, a pesar de esa fanfarria de fondo.
No hay verdades absolutas, tan solo sensaciones que se comparten.
La idea de un dios es una idea cómoda y una rémora para el pensamiento humano.
De tumbas abiertas salen los olores. Hay que enterrar a los muertos para que no aventen sus miserias, aunque todavía muevan las piernas.
Bukowski es dios y Bunker su profeta.
¿Cuánto tardará la noche en expulsarnos de su obscuridad?
Nada es neutro.
Blogs sin actualizar que son como cuadernos de hojas muertas.
Aquí, en una esquina del mundo.
Y te hacen insensible al silencio.
Pasar el día como las páginas de un calendario.
Mierda por tu boca aunque parece que sean palabras.
Tarde o temprano el pasado acaba deviniendo presente.
Si algo hiciste y has olvidado siempre está el pasado para recordártelo.
Uno no deja de reproducir el mismo cliché en todos los ámbitos de la vida.
Tras leer, leer y leer encuentra uno a algunos eximios con una prosa atrofiada y pedante.
Si uno hubiera sabido antes de tanta infamia en el mundo literario jamás hubiera escrito una línea.