Facebook Twitter Google +1     Admin

CRÍTICA DE COTIDIANOS EN LLEGIR EN CAS D´INCENDI, POR XAVIER BORRELL

20090429231656-llegirencasdincendi.jpg

Es difícil clasificar si este autor es un poeta que escribe prosa o a la inversa, lo que no se puede dudar es que la influencia como trovador de sonetos está impregnada en este conjunto de relatos cotidianos.

            Pues Luis Vea García hurga entre la mente del lector para sacar los sentimientos allí almacenados, consiguiendo una complicidad absoluta hacia sus experiencias de cada día convertidas en píldoras literarias de diverso tipo de género, entre los que demuestra moverse con soltura.

            Como suele decir el tópico en los libros de varias narraciones, la calidad varía según a la que nos enfrentamos en cada momento, pero en su asociación la conmoción es satisfactoria con algunas excepciones.

            Tenemos sexo en su más primitiva de las vertientes, amor inteligentemente tratado, sentimientos cordiales y mendigos desgraciados. Anorexia, viajes, mafias, dictaduras, recuerdos de infancia, muerte e incluso sida. Todo con una sensibilidad esencial en cuanto a su tratamiento, pues se nota que Luis no escribe al azar y disfruta juntando letras en una página en blanco.

            No falta denuncia hacia la existencia que la sociedad le está dando a la juventud que vive en precario o a la especulación urbanística que no respeta a lo que deja detrás.

            Todo plasmado en un mapa de todo tipo de temas que dejan una buena sensación, si bien podríamos quitar y poner algunos relatos entre los preferentes de cada individuo que se acerque por este ejemplar, como cada aficionado pondría jugadores en un equipo de fútbol, pero lo importante es ganar el partido y se ha conseguido con creces.

 

29/04/2009 22:35. luisveagarcia #. Cotidianos

Comentarios > Ir a formulario



No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.





Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris